La realidad

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Autor: Freddy Jabano

Comprender lo que nos pasa a los venezolanos ante una realidad tan cruel es crucial para salir de ella, allí en los elementos culturales en las creencias acumuladas por los siglos están algunas respuestas al porqué es tan difícil la implantación de la Democracia en América Latina.

Muchos de nuestros pensadores e intelectuales han tratado de hurgar en respuestas a las significaciones de palabras que nos han recorrido de punta a punta como por ejemplo la palabra “revolución”.

Uno de nuestros grandes pensadores Octavio Paz, en ocasión de recibir el premio Tocqueville en Francia en el año 1989 nos decía “la revolución comienza como promesa, se disipa en agitaciones frenéticas y se congela en dictaduras sangrientas que son la negación del impulso que la encendió al nacer”.

Es en la mentalidad colectiva en su construcción, en las creencias políticas la mayoría heredadas de España y a su vez estos lo heredaron de árabes en donde podríamos situar parte de la explicación y la comprensión de nuestra tragedia, esto es, visiones político religiosas, fusionando como en Irán lo religioso con lo político dando lugar al absolutismo con ropajes distintos.

Así por ejemplo convivimos con la idea de la liberación mundial, comunes en discursos como el socialismo del siglo XXI o la revoluciones como la Mexicana y la Cubana solo que en vez de iglesia y concilio, estos inventaron los comités supremos, los cuales los encarna el partido.

Es la herencia que la contrarreforma dejó en las nervaduras del cuerpo social y su organización político religiosa impulsada por las misiones religiosas en la que destacan los jesuitas como Francisco Suárez (Teología de la liberación) que propuso que el paraíso no estaba en el cielo sino en la tierra, y la razón debe estar al servicio de la verdad.

Dogmatismos incrustados en una realidad mágico religiosa de América Latina, incidiendo en las creencias colectivas.

El impacto de las revoluciones como la Cubana encarnada en la mítica figura del comandante, en caso venezolano ambos Fidel y Chávez se convirtieron en los dueños de sus propios países al hacer lo que les daba la gana un absolutismo del que no hemos avanzado, tal y como lo explica Platón en el mito de las cavernas que consiste en una situación ficticia en que los hombres permanecen encadenados en las profundidades de una caverna desde su nacimiento, sin haber podido salir de ella nunca y, sin poder mirar hacia atrás para entender el origen de las cadenas, detrás de ellos hay una hoguera colocada a cierta distancia, e ilumina las cosas, entre ellos hay un muro para que no se note que otros manipulan para que vean siluetas de árboles hombres, animales yendo y viniendo.

Las sombras que aquellos hombres ven en la pared, se parecen a lo que la revolución del siglo XXI quiere que veamos, en nuestro mundo no diferenciamos ideología y estado, y por ello necesariamente excluyen a quien no ve lo que quieren que veas.

Pero esta crisis su profundidad está enseñando a cuestionar lo que quieren que veamos, la falsedad de los petrodólares, para apuntalar el desarrollo social, y la igualdad.

Este cuestionamiento también incluye a los alacranes interesados en que la realidad no los salpique y descubran en su ineficiencia hasta para dirigir, cuan engañados viven frente al régimen.

La verdad de esa realidad aparente y las ataduras históricas que obstaculizan dar el salto paradigmático coloca en el individuo una nueva racionalidad personal en sus creencias, debemos construir una ascensión desde el reino de las sombras y la oscuridad a la luz del comprender, es un cambio psicológico que nos hará ver como dice Platón ver la enceguecedora luz de la libertad.